“La vieja fresca se jarea (se le pone sal y se tiende al sol y cuando esté seca se recoge). Es muy sencilla de preparar, antes se hacía con hoguera: la quemaban un poco, la pasaban por agua fría y le quitaban la ceniza negra, la troceaban, la ponían en aceite y vinagre y aguantaba tiempo. Es una forma de conservarla muy sencilla y sabrosa”, explica el cocinero Marcos Gutiérrez, fundador del restaurante Casa Marcos en Villaverde, Fuerteventura.
Ingredientes
- 2 viejas secas
- 0,5 litros de aceite de oliva
- 0,75 ml de vinagre
Preparación
Pasamos las viejas por fuego vivo dándoles la vuelta y cuando estén asadas las pasamos por agua para quitarles las escamas quemadas. Las troceamos y las ponemos en el aceite y vinagre hasta el día siguiente.
Las presentamos sirviéndolas con papas sancochadas.